han pasado casi tres meses y sigo viva. Durante todo ese tiempo no me he sentido cómoda escribiendo, así que no lo he hecho. También se me ha olvidado. Partí el tratamiento con la idea de que fuera lo más fructífero posible, pero el destino y otras cosas (esas horribles tendencias intrínsecas en mis ser) me lo han impedido. Créame señor que si pudiera nacer de nuevo lo haría. Harán 3 meses también que no voy a la cita con la psiquiatra, lo cual es malo, muy malo. Nunca pensé en abortar la misión, pero llegó un punto en el que ya no sabía si esperar o qué. Decidí dejar la sertralina. Estuve dos días sin ella y mi cabeza empezó a hacer cortocircuito. También me sentí terriblemente angustiada, pero no como antes. Volví a tomarla, y un día me sentí mejor y ya no tuve molestias cerebrales. Sin embargo hoy, al segundo día de retomarla siento un mareo permanente, incomodidad al mover la cabeza o cambiar de posición y una gran somnolencia. La pastilla en sí me produjo mucha tendencia al sueño. Estoy agotada, agotada. Sobreviví al principio del tratamiento sin ir al doctor y sin hablar ni con mi familia ni mis amigos, lo cual es grande, creo, ya que fue muy muy difícil y doloroso, pero ahora me siento encerrada. No sé cómo dejar esa cosa. No sé cómo seguir el tratamiento. Yo ya me sentía 'bien', pero resulta que no puedo estar en el mundo sin la bendita pastilla. En eso me convertí. Quisiera escribirle a la doctora pero claro, tengo fobia social. Las cosas más simples se vuelven un suplicio, razón por la cual me ha costado tomar hora también. Lo intentaré, iré al psicólogo, lo intentaré todo, pero estoy cansada. Muy cansada.
Las cosas buenas que ha hecho la pastilla han sido:
mantiene mi ánimo estable. No hay pensamientos suicidas. No hay crisis de angustia ni de pánico.
Las cosas malas
Sueño excesivo, dopamiento general, enajenación. Siento que mi personalidad ha cambiado, me comporto como una cabra de 5 años. Sé que siempre fui hueona pero ya había superado eso, no estoy en edad de pedir tiempo para madurar, quiero que se acabe esto. Con esto me refiero a que he sido más efusiva, a veces hablo sola o hago cosas que antes no hacía. Me avergüenza. También me da dolor de espalda, como cuando estás muy estresado. Es agotador.
Lo que no cambió
Sigo teniendo fobia social, pero me ha permitido distanciarme del tema. Me cuesta menos responder cuando la gente me habla, aunque con esta interrupción de la pastilla siento que volví un poco a mi antiguo yo, ese donde la gente habla y yo no sé qué mierda contestarles así que no hago nada, me vuelvo un ser perfectamente ignorable. No quiero volver a eso, no quiero, no quiero esto.
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